Todo lo que hay que ver en Zurich, Suiza - Panavisión Tours

Zúrich, Suiza

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Todo lo que hay que ver en Zúrich, Suiza

Su centro histórico y sus paisajes, los principales atractivos

No es la capital del país, pero sí la ciudad más grande y principal, y hay mucho que ver en Zúrich, Suiza. Fundada en la época romana –en el siglo II-, la historia de Zúrich ha estado unida a la evolución de la burguesía y de la religión.

De hecho, es el centro financiero y económico del país, y su casco antiguo, uno de los primeros lugares que hay que ver en Zúrich, es fiel reflejo del desarrollo económico y social de la población de Suiza y de los cambios religiosos durante la Edad Media. Así, el centro histórico cuenta con numerosas iglesias, edificios civiles, casas burguesas y calles de esa época que le dotan de un encanto inigualable.

Una de las primeras visitas que deberá realizar es a la Grossmünster, la catedral de la ciudad y uno de sus símbolos. Construida por deseo de Carlomagno, este templo jugó un papel fundamental en la Reforma Protestante que tuvo lugar en el siglo XVI. De estilo románico, pero con elementos góticos, le llamarán la atención sus dos campanarios gemelos, su cripta, que presume de ser la más grande de todo el país, y su claustro. Si tiene la ocasión de subir a sus torres, podrá disfrutar de unas vistas inigualables de la ciudad y del río Limmat.

De carácter religioso también hay que ver en Zúrich la abadía de Fraumünster, que fue uno de los símbolos del poder de la iglesia durante la Edad Media. De hecho, el rey Enrique III concedió a la princesa abadesa los privilegios, entre otros, de controlar los mercados, acuñar las monedas y cobrar los peajes. De estilo románico, hoy se pueden ver las magníficas vidrieras que diseñaron Marc Chagall y Ausgusto Giacometti, pero desgraciadamente tanto el claustro como los edificios abaciales fueron destruidos a finales del siglo XIX.

La otra iglesia que hay que ver en Zúrich es la de San Pedro de Zúrich, que tiene un doble honor: ser la más antigua de la ciudad y poseer el mayor reloj de toda Europa, que mide, nada más y nada menos, 8,7 metros de diámetro.

Aproveche las visitas a estos templos para pasear también por las calles del centro histórico y ver los edificios de casas que aún conservan su estilo medieval. Acérquese hasta el Ayuntamiento, un edificio de un estilo barroco exquisito, y a la Ópera de Zúrich, de estilo neobarroco. Y pasee por algunas de las calles más históricas, como Bahnhofstrasse, donde podrá encontrar los establecimientos de las tiendas más lujosas del mundo y otras tiendas de productos típicos suizos, como el chocolate.

Si dispone de tiempo, acérquese hasta el monte Uetliberg, el más alto de la ciudad y desde el podrá contemplar unas magníficas vistas de la ciudad, el lago y los Alpes. Y, si quiere visite el Zoo de la ciudad, que cuenta con animales de más de 320 especies; o el Jardín Botánico, un lugar único para desconectar.